Una cosa lleva a la otra...

16 noviembre, 2007



Mi papá era la onda.

Hace muchos ayeres, mi papá solía comprar muchos discos (ahora sólo recibe el legado de sus amigos); desde luego, aquellos objetos eran de acetato de 33 revoluciones, pero también había los de 45, que más bien eran los denominados sencillos (les “cabían” dos canciones por lado y eran más pequeños que los “normales” de 45).

En fin; que la música que ponía no siempre me gustaba, pero he descubierto más o menos el porqué.

Resulta que mi gusto musical comenzó a desvariar cuando la chica que me “cuidaba” (ah, si! porque en casa había ama de llaves), le encantaba poner la hora de Juan Gabriel en radio Variedades y resultado de ello es que me sepa algunas de sus rolas lo cual, dicho sea de paso, no es nada malo, es más creo que ya es él único canta-autor de adeveras que nos queda... (naa... justificaciones de mi parte para hacer notar que sé me la de la “rosa roja”).

Bueno, el caso es que hoy entrando a uno de los sanitarios de la oficina oigo una tonadilla que tenía rato que no escuchaba: se trató de la canción “Sugar” de los Archies. Al principio creí que se trataba de un tono de celular pero no, era una rolilla que el chico del aseo tenía puesta para cumplir con sus deberes en el sitio de marras.

El escuchar el “sonidito” me llevó a recordar la portada de aquél “sencillo” de 45 revoluciones y a un par de cavilaciones más: (1) ¿por qué le gustaba al viejo escuchar a los Archies, a Donna Summer y luego le cambió a las cumbias, las sonoras, a Lorenzo de MonteClaro y demás exquisiteces?; (2) recorrí mentalmente un buen tramo hasta la casa de Azucena (la hija del sandinista en exilio), y tuve presente la vez que nos cantaba como la mismísima María Conchita Alonso (pero en una región 4 - plus, je) y de cuando estuvimos “poniendo” la canción del lado B de los Archies que estábamos “componiendo” y que nunca terminamos (en este momento también traigo a la mente al otrora miniman, una suerte de pequeño hermano que jalaba para todos lados como mi mascota... quién sabe dónde habrá terminado).

Lo anterior no es todo. Resulta que revisando la biblioteca del viejo, me encuentro con unas joyas de música casi casí entrerradas en cofres a manera de tesoros que no recuerdo que tocara: The Who, Black Sabbath, Kinks, Rolling Stones, Beatles, Zombies (¿?), Led Zeppelin, Status Quo, Deep Purple... xuale... ni le sigo, pero ese era el estilo... insisto ¿en qué momento le salió lo ecléctico? ¿la sicodelia lo “alcanzó” tempranamente?

En fin, yo tengo oído casi para cualquier cosa y es muy padre que cierto estribillo, murmullo, vaya, cancioncita en general, nos traiga a la mente tantas cosas, unas muy lindas y otras no tanto.

¿Qué canción me habrá de llevar a ti? Curiosamente puede ser la que motiva esta entrada ¿te acuerdas cuando te dije que me gustaría ser algodón de azúcar? Deja la ventana abierta...

Mientras tanto, aquí les dejo “Sugar” de los Archies, que disfruten su largo finde:


P.D. Me gusta ser "acción", pero en alguna ocasión querría que lo fueras tu...