La materia no se destruye, sólo se transforma

31 enero, 2009


Nota de El Universal en línea, 15:42, 31-Ene-2009:

A La Conade lamentó el fallecimiento de Rosario Iglesias, quien a pesar de su avanzada edad marcó un hito en el deporte mexicano luego de ganar varias medallas en campeonatos mundiales de atletismo masters.

A través de un comunicado, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) dio a conocer su sentir por la pérdida de la voceadora capitalina, quien lograba conjuntar su trabajo con el deporte.

"La Conade lamenta profundamente el fallecimiento de la señora Rosario Iglesias, quien con su ejemplo de lucha motivó a los mexicanos a realizar actividad física y demostrar que con disciplina, compromiso y amor se pueden hacer realidad todos los sueños" , se mencionó en el texto.

Y agregó que con el ejemplo de la longeva corredora, quien nunca recibió el Premio Nacional de Deportes (PND) se demostró que no existen barreras para alcanzar una meta.

"Gracias a Doña Chayito por todas las satisfacciones que le dio al deporte mexicano. La Conade se une a la pena que embarga a la familia de Rosario Iglesias" , finalizó.

Rosario Iglesias, que en el libro Mujer y Deporte es mencionada como una de las mexicanas con logros deportivos a nivel internacional junto a grandes figuras, falleció a los 98 años de edad. Le sobreviven sus hijas, 15 nietos, 30 bisniestos y seis tataranietos.

Otras notas:

31-Enero-2009.- El Universal en línea;

30-Agosto-2005.- Azteca21 Magazine;

2004.- MegaInformes;

Preludio a días soleados...

16 enero, 2009


Nos han dicho que la familia es la “célula” de la sociedad (es más cuando quieras quedar acá bien en una reunión de esas "fufurufurezcas", a tus frases sazónalas siempre con acotaciones de tipo biológico, aritmético o químico, y luego me dices el resultado).

Por si no lo sabías, las células son esas cosas pequeñitas que nacieron de la naaaada y que sólo se juntan las del mismo color para que cuando las veamos o las queramos sentir, pues, las veamos o las sintamos. Claro, esas células deben ser de la misma categoría y especie, es decir, no se vale que se junten con otras chusmas de células de otro color, salvo que, por razón de su necesidad tengan que compartir una misma calle (pero cada quien en su banqueta ¡¿eh?!).


Pero nocierto que las células nacieron de la nada. Entonces ¿de qué están hechas las células? pues dicen que de unas cosas -más pequeñitas- que se llaman moléculas (que por cierto son más buena onda, inclusive, que las mismas células, porque ellas SI construyen puentes y así) las cuales se integran de otras cosas todavía maaaaás pequeñas que se llaman átomos que, a su vez, se forman de neutrones y protones que son todavía maaaaás chiquitos y, esoS sí, son bien sangrones porque nunca se juntan con nadie (esos son más bien así como de ese tipo de gente que nada más anda de bravucona, de esas que dicen: qué.. qué.. ¿la vas a hacer de jamón? daaaah!! qué.. qué.., y que a la hora de la hora ni se avienta el tiro ni nada y que conservan la distancia; desde luego, tooooooodos esos protones y neutrones se la pasan echando la brava y nunca se tocan ---si me lo preguntas, más bien creo que quieren bailar y no’más se la pasan dando vueltas y vueltas, pero sin tocarse porque, aguas!!! si se tocan ahí si se arma la grande...---).

El chiste es que hay un chorro de vecindarios, barrios, colonias y muuuchos condominios y unidades habitacionales en general de puras células que, cuando están bien acomodadas y sus calles bien trazadas, sin delincuencia, con escuelas y un chorro de servicios, pues conforman lo que se llama organismos (como el hígado y los pulmones y el corazón, etc.) que vienen a ser como estados de la república como el de Querétaro o Durango que luego se ponen de acuerdo y hacen países que están en continentes que a su vez están dentro de una nave espacial redonda como canica pero en su mayoría de color azul y que, como los neutrones y los protones (pero sin echar pleito), esos si se la pasan bailando (pero de lejitos) en círculos con otros planetas y alrededor de un diyei (que ese si es bien grandote y que tiene integrado un juego de luces bien potentes para tratar de alumbrar a toooodos esos planetas ---aunque hay unos que no se quieren acercar mucho, creo que son así como viejitos, y prefieren estar lejos del desmadre, que bailan pausaaaaado y que, por lo mismo, pues siempre tienen las manos frías, como unos abuelitos---).

Pues a ese tipo de bailes se les llama Sistemas Solares (yaaaa!! para que se oiga bien cotorro como Lobohombo o Titanium) y que están comandados por un cuate que les arregla los espacios en la Delegación para que no se peleen, y que se llama Galaxia. Claro, hay varios de esos señores (galaxias) y que andan a las vivas por lograr un lugar, así como para vender ropa de marca o fragancias originales o el DVD con rudo y cursi (quesque son mexicanos, yaaaa!!!). Ya de lo demás, pues eso sin quién sabe...








P.S.- En realidad esta entrada iba a ser más conmovedora... pero no se me dejen de preocupar (ajá...), ya vendrá, ya vendrá... mientras tanto, los dejo alegrándose el finde con una cancioncita de la que habrán de tener puntos extra si me dicen su autor... [Rápida actualización 3 minutos después: Si este blog lo consultan desde un lector del tipo reader.google.com no van a poder ver el "globito" que está a manera de diálogo arriba del sol pachanguero y se van a perder de la músiquita alegre]

A iguales ¿trato igual?

12 enero, 2009


Extracto del material leido en la conferencia "lo que no es un jefe":


Aprecio que me tenga en consideración suficiente como estar el pendiente, inclusive, de mi estancia en la oficina.

Puedo comprender, como en el caso del padre con más de un hijo, que no se trate a todos (los empleados) por igual y que, desde luego, no haya un mínimo de deferencia hacia esas personas cuando, desde luego no lo merezcan.

No obstante, y así se nos ha enseñado, a iguales, trato igual por lo que, si no se merece aquél trato es porque se ubica a aquella persona en una zona o consideración, precisamente, especial.

En los empleos me parece que hay dos tipos de persona: a quienes se les cubre un emolumento por un trabajo determinado y ellos lo establecen en la medida en que consideran habrán de usar sus conocimientos (siendo inclusive ese el motivo de su contratación), y a quienes se les utiliza para lo que pueda ofrecerse al empleador.

Aquí es cuando la cosa se compromete un poco.

Resulta que en una organización se contrata a ciertos personajes por las capacidades que de ellos se pueden explotar; claro, esa explotación va en la medida de las necesidades de ese empleador/patrón. Ahí es cuando se hace efectiva la norma de que “quien paga, manda”.

¿Pero hasta dónde queda establecida la frontera entre lo que puede mandarse y/o exigirse y hasta dónde lo que debe cumplirse?

¿es correcto que la figura de autoridad (que de facto es el “jefe”) pida entonces, desde su postura, cosas que no necesariamente están clasificadas como “necesidades de la organización”? ¿hasta dónde ese empleado debe cumplir ese mandato?

Aquí es el punto en el que hay que establecer al tipo de empleado y su entorno para tratar de definir, desde luego, que no hay igualdad, por lo menos en el trato (aunque no es excusa que esos personajes cumplan funciones distintas entre sí, pues acá estamos hablando del trato y la consideración que merece cada uno de ellos de parte de quien se considera -y es- su patrón).

Bueno, pareciera que se trata de un favor y, en efecto, es posible que en la mente del empleador así lo sea pues ya ha quedado demostrado con anterioridad con aquella inmortabilizable frase que rezó: “¿cómo que 10,000 pesos por un abogado si en la calle hay un ejercito de ellos que por menos de tres mil hacen lo mismo y más?”

La cosa es que cada uno de esos empleados se gana el pan a suerte de las actividades que realiza, bien por la encomienda de tracto sucesivo que implica una labor rutinaria establecida a fuerza de una agenda específica o de manera indirecta cuando su empleador, dependiendo de sus necesidades (las del empleador, no las de su “brazo ejecutor”), las requiera.

Lo anterior puede redundar en un abuso de poder; ¿cómo puede limitarse ello? ¿cómo pueden atemperarse sus efectos especialmente cuando de su cumplimiento deriva la angustia de quedar desempleado o, simplemente, por dejar de contar con la deferencia del buen trato que el resto de los empleados si tienen? Me parece que estos cuestionamientos enmarcan la presente exposición y nos regresan al punto de partida de estas líneas pero que ahora merece una adición ortográfica importante: ¿a iguales, trato igual?

¿Para qué querría ese brazo ejecutor/empleador ver sentado a su colaborador esperando su paso hacia la salida sin hacer otra cosa más que esa, esperar, ello sin considerar que en la mayoría de las ocasiones no hay ni siquiera un “buenas noches” o “nos vemos mañana” (ya no se diga un “gracias”)?

No hay estimulo alguno ni siquiera de esa naturaleza, la moral; ya no se diga de la pecuniaria bien en especie o en económico a final de cuentas, habrá empleadotes que (con justa razón) expondrán: “para eso se te paga ¿no?”.

Aquí entra en el acto otro de los factores de análisis del todo poco comprensibles que tiene que ver con que a quienes están en grado de perjudicar o ya han perjudicado al empleador, son a quienes se les trata con todos los respetos posibles, se está el pendiente de su salud y de quienes le rodean, se les procuran halagos y, si lo requieren, bien sea que los soliciten o no, hasta en la parte económica son compensados.

Acá se vuelve a la memoria aquella contradicción de entendimiento para la frase “a iguales, trato igual”. Bueno, tal vez sea muy mezquino de mi parte pues sí se aplica esa frase, a los iguales, es decir, a quienes han cometido aquellos atentados SI se les trata igual pues se les tiene toda clase deferencias como las antecitadas mientras a quienes cumplen con su tarea, están al pendiente y realizan actividades extra-contractuales, a ellos se les ignora y se les maltrata, o por lo menos esa es la percepción que tienen (ya no se diga hablar de algún reconocimiento pecuniario).

Cuando se esfuerzan por “pulir” sus labores no son reconocidos, al empleador le da igual (claro, cuando las cosas salen mal es cuando se les reclama).

En fin...

Cuando se trata de una calificación depende de ese momento, de aquél en que el patrón ha decidido tomar el lápiz para llenar (claro, cuando él quiere, cuando se le pega la gana) el “bonometro”, como si de ese día hubiera dependido la excelencia o no del empleado, como si nunca hubieran existido otros motivos para su calificación, es como si la memoria no existiera, como si el “hoy” lo fuera todo (para ese efecto), como si lo que hubiera realizado ese empleado con anterioridad no mereciera una calificación.

¿Qué se debe hacer entonces para esperar una buena calificación? ¿estar al pendiente de cuando al patrón se le ocurra calificar para hacerle toda clase de monerías rastreras que le regocijen el pulso en ese momento? ¿aguardar ese momento -el de la calificación-?

Mundo raro...

07 enero, 2009

"El Fisgón", La Jornada 5-Enero-2008

Pareciera que en este país se castiga la fama, la buena posición, vaya, en general al éxito.

A mi alrededor se empecinan en someterme a la manada, a ser uno más del montón, a no querer informarse, a ser intransigente, ignorante, holgazán... simplemente me niego.

Eso de los propósitos de año nuevo es una mamada que se olvida en semanas; claro, no hay nada de malo en los buenos deseos pero ¿por qué someterse a una lista de tareas que, una vez cumplidas, suplen los sueños que pueden fraguarse/concretarse día a día?

Por cierto, este es el año internacional de la astronomía por lo que quienes no lo han estado y quienes lo están, continuarán ahí: estrellados.






P.S.- Pinches Reyes Magos: Gracias por NO traerme el telescopio que desde hace años les vengo pidiendo... ogts



Para enmarcar todo lo anterior, acá la versión original de 1982 "Mad World" a cargo de Tears for Fears en Top of the Pops (0.K., 0.K. "Donnie Darkianos", den click acá para la versión de Gary Jules... la verdad ese video me gusta más):


(traducción libre)

Todo a mi alrededor me resulta familiar...
hay lugares y caras agotadas,
despuntando para su ajetreo diario
sin ir a un lugar en especial.


Sus lágrimas llenan vasos...
No hay expresión.


Quiero ahogar el dolor y oculto la cabeza...
no hay mañana.


Encuentro ese tipo de gracia y ese tipo de tristeza
en los sueños en los que estoy muriendo,
que son los mejores que he tenido.


Encuentro difícil decírtelo,
encuentro difícil tenerlo...


Cuando la gente corre en círculos
me parece que este mundo está loco, es muy raro este mundo.


Los niños aguardan el día de sentirse a gusto...
feliz cumpleaños.


Siento que es el camino que cada niño debe andar...
siéntate y escucha, pon atención.


Iba a la escuela y estaba muy nervioso,
nadie me conocía.


Hola profesor digame cuál es mi lección...
sólo mira a través de mí


Encuentro ese tipo de gracia y ese tipo de tristeza
en los sueños en los que estoy muriendo,
que son los mejores que he tenido.


Encuentro difícil decírtelo,
encuentro difícil tenerlo...


Cuando la gente corre en círculos
me parece que este mundo está loco, es muy raro este mundo.


Extiende tu mundo... este mundo es raro.