Experimento sensorial

01 abril, 2008


Realice el siguiente experimento teniendo a la mano lo siguiente:

  • La cáscara recién removida (fresca) de una mandarina;

  • El collage de fotos que colgaste a tu diestra así, por encimita de tu hombro en tu oficina y que estás a punto de retirar tan pronto tengas la autorización para imprimir la siguiente foto;
  • Se recomienda tener limpias las manos al momento del experimento y tener al alcance granos de café, kleenex y solución salina en gotas para ojos.


    Paso 1.- Sentado a 30 grados de la línea de vista de la foto, ten a la mano un trocito de la cáscara;

    Paso 2.- Coloca la cáscara enfrente a tu línea de vista pero por debajo de la foto a fin de que puedas seguir observando.

    Paso 3.- La cáscara tiene dos “vistas”, la interna y la externa; cierra uno de tus ojos y, en un solo momento, dobla firmemente desde las orillas de la parte externa (juntando la interna) procurando que se cree un ángulo de 360 grados cuyo punto vértice quede “viendo” hacia el norte (arriba) y observa el resultado con el ojo que dejaste abierto (N.B.- Ten presente que sólo puedes “doblar/torcer” la cáscara en una sóla ocasión cada vez para lograr un resultado óptimo) .

    Paso 4.- Ahora bien, con independencia de que puedes repetir el paso anterior para recrear el evento, ahora repite la operación pero cerca de tu nariz (no mucho, podrías estornudar) y, tan luego “dobles” la cáscara, cierra los ojos y aspira. Si usas lentes, ten cuidado, pues el rocío emanado de la cáscara podría ensuciarlos.

    Paso 5.- Ahora bien, sin distinción de tu preferencia sexual, si de plano eres “muy macho”, y considerando que el día en que se escribe esta entrada es primero de abril, toma un nuevo trozo de la cáscara y procura que ahora el vértice quede hacia atrás de tu línea de vista, en línea horizontal, es decir, con el “monte” del lado externo “mirando” a sólo uno de tus ojos. Dobla para que el rocío entre directamente y describe la sensación.


    * Ver el “rocío” del contenido es como recrear el nacimiento de una galaxia pero acelerado 40 mil trillones de veces y no en la forma espiral en que nos han acostumbrado los astrónomos; es como el “chisguete” que explota de una manguera demostrando la “satisfacción” de inseminar a su paso lo que encuentre; es como “diseñar” lluvia pero en un sentido que no conocías.

    * Cerrar los ojos y percibir el momento en que se “destapa” el aroma y éste corre desde su contenedor hasta desencadenar en la zona especial del cerebro donde se desenvuelve el “gusto” olfativo es simplemente exquisito. Me transporta al momento en que aquellos pictóricos motivos fueron creados aún sin haber estado ahí; hace que un momento azul se torne, precisamente, en color mandarina.

    * Lejos de pensar que exponer a la “niña” a tan cítrico momento es fatal, es más bien llevar al menor de tus sentidos a “pensar” que, afortunadamente, no sólo sientes y percibes dolor sino que, además, puedes experimentar por instantes lo que te puede significar el perder la vista o, en el mejor de los casos, dar gracias por no tener que usar lentes y/o por poder "ver" la textura de los objetos, el movimiento que se genera, su profundidad y los colores, entre otros.

    Sólo queda pendiente la autorización y nuevas sensaciones seguramente la acompañarán...




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