15 julio, 2008

La princesa de malvavisco vive
en un pastel de glasé real
con arabescos y obeliscos,
techumbre de galleta que se desmorona
tal como azúcar morena...
...a la primera lluvia.
La princesa de Malvavisco
no era ni feliz ni bella,
y no era secreto
no tenía relleno,
por dentro hueca,
por fuera redonda,
una masita ligera, pero de tono claro, rosa.
La princesa de malvavisco conoció
a otro confite extraño
un osito de gomita color verde limón
amargo, cubierto de papel plateado
como de metal medio oxidado
que el en fondo era papel de estaño
mas bien frágil, delgado.
La princesa de malvavisco decidió
tropezarle encima
tonto capricho de golosina.
El osito de gomita, que era blando
se dejó atascar
¡Y en un dos, tres, seis!
Terminaron revueltos y liados.
¡Y baila, bailababa, bailabal!
Osito de gomita verde limón
al das, des, dis compás
con la princesa de malvavisco
con música de merengue y vals
porque aunque no sepan hacerlo
bailan igual.
Juntos hicieron relleno
a los centros huecos
de dulce, dulce mazapán
que aunque las almendras a veces
salgan amargas y les lluevan galletas con nueces
serán felices para siempre,
o hasta que se desarme la tarta...
Y mientras suene el ritmo del caramelo con cereal
ellos bailarán
aunque no sepan igual.
Imagen y traducción de Olishka Melian ("Driany") de Santiago, Chile.
P.S.- Claro, si les suena, es porque les suena (¿?)... Bombón I del maestrazazaso Francisco Gabilondo "Cri Cri".