10 septiembre, 2007
siento este deseo de tan sólo despertar
para contemplar tu alma y poderte amar.
Yo contigo,
y tu sin mi
y no se qué hice,
para estar así.
Por la tristeza ahogada y por la nueva esperanza;
por la amada alada, y por la amistad encontrada.
En el instante, deseo
y en el aire un murmullo.
A la rutina un capricho,
y sin embargo te miro
robándote la mirada,
acariciando el suspiro
tratando de hallar un camino
que guíe mi canto.
Para ir a conocer el mar
Para perdernos en uno
Y yo te quiero
como la gaviota a su nido...
