Actualización del ejercicio de comunicación

06 junio, 2008

Debo comenzar en esta entrada por señalar que la justifación del ejercicio que integré a este blog hace unas semanas es ese, precisamente, el de establecer comunicación.

Las entradas en un blog son impersonales a menos que, desde luego, tengan un destinatario en particular. Claro, ello no impide que uno las elabore y las exponga por los motivos que sean.

En este caso, el ritmo, el slang, la ortografía, la gramática y, desde luego, la redacción, resultan sumamente importantes para que el emisor deje "sentir" una emoción, aunque lo anterior, en ocasiones, no es suficiente.

Me parece que esa es, inclusive, la justificación de las "caritas" que, en lo general, se realizan con la combinación de ciertas teclas, es decir, forman parte de aquella "emoción" que implica el transmitir una "idea con sentimiento".

Antes del internet, el correo electrónico, los blogs y todo lo demás que implica la realidad virtual, la comunicación era simplemente eso que, para efectos de esta justificable justificación no es más que la transmisión de una idea plasmada en un documento.

Ese vínculo es la elaboración de una carta, como esta, pero en papel.

Pocos la seguimos cultivando escogiendo la base material en que nuestro pensamiento será expresado; escogiendo la tinta para escribir "a mano"; doblar con cuidado esa pieza e introducirla en un sobre que, en el mejor de los casos, también hemos escogido y/o elaborado; ir a comprar la estampilla y pegarla a ese contenedor; ir a la oficina de correos y depositarla y, eventualmente, recibir una respuesta.

Los autores de las entradas en los blogs (algunas de ellas) no necesariamente buscan la réplica al ser su contenido "impersonal". A mi, aunque me gusta escribir, me resulta muy atractivo, además, establecer ese puente más directo entre el emisor y el receptor.

En pocas palabras: el ejercicio se reduce a eso, a tratar de que la posible "monotonía" de crear un mensaje pierda la frialdad de un sin.sentido, esto es, busca ser más personal, más directo.

Espero no haberles confundido demasiado con estas líneas y aprecio el tiempo que se toman para leerlas (más aún cuando éstas se van apagando una a una, aunque de poco en poco).

Por lo demás, todos acá relativamente bien, el garras sigue en celo y yo, con un esguince sin atender y tratando de recordar en dónde dejé mi dignidad.

Atentamente, YO