Paranoia empedernida

10 agosto, 2007

Sainete a 7 pistas de un jueves por la tarde cuyas escenas fueron previamente plasmadas en un mantelito de papel al que se dejó correr la tinta azul, más o menos, en 40 minutos; les ruego paciencia:

[ 1 ]

Hoy, rumbo a la comida, me acordé de Elsa; parecía ser una buena amiga (bueno, y lo fue, aunque por un breve lapso). Era de esa clase de personas (muy pocas) con quien puedes platicar con tus refinadas leperadas, con quien puedes bailar cuando nadie más te peló, esa quien esboza una sonrisa para ti cuando siente que andas mal y que, desde luego, respetas de cerca y lejos pues sólo es una buena amiga y nada más. En fin, casose y se la llevaron a un castillo y ya jamás volví a saber de ella.

Siento mucha ansiedad, más bien paranoia. Ya volví dejar de sorber la sopa para escribir estas líneas.

Previo al riguroso acomodo en la barra (pues recuerden que me disponía a comer), es decir, camino al “bristoranti”, me dolía el estómago, las tripas pues... creo que era la ansiedad, quién sabe.

Pasando por el parquecillo me hubiera gustado disponer de un “teletransportador” que me llevara de inmediato con los amigos y amigas que llegué a tener y de quienes desconozco su paradero actual.

Querría que al prender la PC, al conectarme al internet, al instante ahí estuviera la gente con quien he pasado gratos momentos, aunque sea sólo para saludarlos y, desde luego, sabiendo que ahí están, aunque sea virtualmente a mi lado (bueno, enfrente mío).

(pausa... vuelta al mantel, llegó la sopa de verduras que no sabe a nada)

[ 2 ]

Ya no me acuerdo bien a bien cómo y cuándo fue, pero me refiero a ti como si te conociera de hace tiempo (en realidad creo que no pasa del mes).

Antes de partir a la oficina, tengo presente que daba gracias por percibir (desde luego, a través de mis sentidos), si amanecía con frío, si podía escuchar el paso de los autos, si el sol me molestaba, etc.; pedía por todos con los ojos cerrados y repasaba sus imágenes en la mente... ya casi no lo hago.

(otra pausa, se enfría el agua de verduras y quiero salsa roja... vuelta al mantel)

[ 3 ]

Estuvo padre ver y leer las cartas de Frida; hace más de 20 años que no mando una. La última vez que quise hacerlo iban a ser dirigidas (2) a unas primas que viven en Yucatán. Es curioso, nunca las conocí sino hasta que tuve como 15 años y no sé qué será de ellas (de uno de sus hermanos si, creo que lo mandaron a Irak, pues es piloto de la USAF... gulp!)

(en la mano izquierda el vaso de cristal y en la otra la coca cero; tuve ambos objetos de frente y no quise verter el contenido del refresco para que se ensuciara el primero de los nombrados y no se desperdicie agua... paranoico. Es como el sonido que quién sabe si se escuchará cuando un árbol cae en un bosque desierto... en fin, aquí ando escribe y escribe en el dichoso mantelito; caray, le hubiera podido sacar una foto a todo lo que en él puse y me ahorraba todo esto.. necesito una cámara caraxo!!!)

[ 4 ]

Una muchacha se sentó a la derecha; sacó un libro y se lo puso a leer. Es uno de esos de bolsillo (en foto me veo gordo, pero al espejo siento que me veo bien)

[ 5 ]

(vuelta al mantel, ya llegó el plato “fuerte”)

Ya veo diferente a la gente, vaya, particularmente a las mujeres, pues no es lo mismo lo que escriben que lo qué son...“nunca hay que juzgar a un libro sólo por la portada.

(Caraxo, estos cab/&)&s hacen el albondigón con los restos del pollo... JA JA JA!!!)

Las mujeres se recogen el cabello bien padre: se tocan la frente y se la llevan hacia atrás moviendo la cabeza en un semicírculo pequeño.

Antes era un lujo comer en restaurante.

[ 6 ]

(vuelta de nuevo al mantel; grrr... no me cambian el café por la gelatina, “0.K. tráigalo por favor”. El vaso que devolví ¿lo lavarán? SEPA!!!)

Esta es una frase “hecha” pero harto aplicable: “los abrazos siempre vienen bien”. Pensando en lo anterior, ayer estaba decidido a darle uno al ‘Chaparro’ diciéndole que es un “brother a toda mother”, pero no pude... pinche manía de no terminar lo que comienzo (bueno, casi).

En grupo, en los restaurantes, no importa su tamaño, siempre, por lo menos uno de ellos, se reirá del otro o de sí mismo... eso es padre.

“De la vista nace el amor”, es lo que atino a decir una vez que devoré el plato fuerte (mmm... más o menos) que momentos antes vi “fotochopeado” en el menú; lo que importa para estos señores es la presentación del platillo.

(UFF!!! Última parte con cafecito)

[ 7 ]

En la parte física, de las chicas me encantan sus ojos, sus piernas adornadas de sus femeninas zapatillas y una bonita sonrisa... AH!!! y que se “emboben” con la plática y, desde luego, que pregunten muchas cosas, no importa que tan simples sean... me encanta dar explicaciones.

Ya no les dije, pero la muchacha de al lado debe tener unos 24 a 27 años; comió súper rápido sus enchiladas (en menos de 15 minutos!!!) y antes de irse le pregunté el título de su libro. Aunque no me dijo el autor, yo ya lo había visto: “La Nausea” de Jean Paul Sartré.

No soy fotogénico, por eso no me tomo fotos ni salgo en revistas; algunos otros idiotas, sí.

Ya sé porque me llamó la atención la señorita que entró con quien supongo es su mamá: sus ojos y el rostro... (¿qué estará haciendo Lety... y Rosa María? Por cierto ¿y César, Claudio, Carlos, Ileana, Mónica, Espartaco, Pilar y Miss Marilú, mis maestros de Ciencias Sociales, de Sociología, de Historia y todos los demás? Xuale, ahora que me acuerdo, en aquella ocasión no me llevaron a Berimbau y tampoco me enteré, pero me enojé después porque no me tomaron en cuenta y por lo que se veía en las fotos se la pasaron de lo mas xido).

La señorita de los ojos bonitos debe tener uno 40 y pocos...

¿Patricia seguirá dejando que la golpeen? ¿Qué estará haciendo la flaca?

Ojalá todos tuvieran trabajo...

¿Algún día iré a Faces? Las muchachas de más a la derecha, las que están con el gordito ¿tendrán operadas las narices?

Me encanija que se hagan weyes con las visitas... ¿por qué no platican y ya? (el wey de al lado se desesperó por falta de atención y se fue)

Ya son las 15:36 CHECK PLEASE !!!