Reunión blogueril

21 agosto, 2007

Hace poco más de dos años inicié en esto de los blogs. Al principio sólo los leía; luego dediqué un poco de tiempo en ayudarle a un amigo para que pudiera subir sus crónicas deportivas e hice lo propio para dar proyección al equipo de futbol americano de mi alma matter.

Al tiempo, me di cuenta que era “necesario” que iniciara con el mío propio. Soy un poco antisocial aunque, eso sí, me gusta mucho el chacoteo.

Así, comencé a hacer algunos comentarios en aquellos blogs que leía, y tuve oportunidad de conocer, por lo menos virtualmente, a algunos de dichos bloggers.

Fue de esa forma en la que me corrieron el “meme”, bueno, la invitación para reunirnos fijando como fecha una que quedara cómoda para todos.

(Saben, algunas personas creen que “fuera de la ciudad de México todo es Cuautitlán” y, de ello ya comentaré en otra entrada, les ruego que esta cita la tengan presente para entonces).

Una de las bloggers es residente de los Estados Unidos y algunos otros de los lectores también, así como del interior de la república mexicana; por ello, cuando se señaló el Hard Rock como el punto de encuentro, hubo quien debió precisar a cuál de todos ellos se refería: el de la ciudad de México ubicado en la colonia Polanco.

La hora del encuentro: las siete y media de la noche del pasado viernes 17 de agosto de 2007. Siendo una reunión a la que iban a asistir no menos de 15 personas, creí conveniente, mmm... llegar un poco más tarde. Primero por razón del trabajo (¿ya les dije que estoy esclavizado?) y, segundo, para dar oportunidad de que todos llegaran y, desde luego, creyendo que el “reventón” duraría un buen rato más.

Lo anterior se conjuga con la justificación de lo que recuerdo fueron algunas reuniones por el estilo que llevábamos a cabo hace unos 6 o 7 años en el Freedom de Polanco quienes chateábamos en la otrora página de Infosel (ahora “Grupo Reforma”), y cuyos memorables integrantes de vez en vez, o nos vemos o nos escrEbemos y que, en efecto, “cheleábamos” hasta el amanecer con pláticas muy padres...

El caso es que llegué como a las diez y media de la noche preguntando por la mesa de Gaby López (nuestra querida blogger que se perdió del encuentro por no saber que su hija necesitaba visa para ingresar por aire a México desde los Estados Unidos); en la entrada del restaurante no sabían de lo que les estaba hablando pero, insistente como soy, di con la “mesa bloguera” al ver a su extremo un rostro conocido: el de Kix.

Así, me fui presentando por mi nombre, no reconociéndome al principio los ahí presentes hasta que no lo hice por mi “mote” y/o avatar.

No cabe duda, el mundo es pañuelo.

Platiqué un poquito con cada cual y me sentí “en casa”, pues todos, aunque no se conocían (algunos de ellos) se trataban con mucha familiaridad.

Poco antes de la media noche la cuenta se cerró y comenzaron las despedidas; tomé nota de nombres y blogs, ofreciendo escribir en la primera oportunidad que existiera.

La verdad me quedé con un agradable sabor de boca y con muchas ganas de repetir este tipo de sesiones a las que prometo llegar temprano.

Sólo para concluir, aprecio nuevamente la invitación y les quedo agradecido a todos.